PREHISTÓRICOS

Existe la constancia geológica que en la antigüedad, las actuales cuencas de los ríos Jalón, Jiloca y en especial la zona que nos atañe, la cuenca del río Mesa, se encontraban inundadas y con abundante presencia de lagos. Este hecho vendría a demostrar y ser el resultado que, a la Era Terciaria, cuando estas tierras se encontraban sumergidas en el mar, le siguió la Era Cuaternaria, con la formación de las más recientes cadenas montañosas y la elevación de las cuencas, produciéndose la retirada de las aguas. Como consecuencia de lo anterior se produjo la posterior desecación de los lagos que ocupaban los valles y este hecho unido al paso del tiempo y por las características geológicas del terreno han dado lugar a toda esa riqueza de aguas y baños termales de la zona. La prueba de esa abundante presencia de agua viene también reflejada en la toponimia de nuestro pueblo, como son los nombres de El Verdinal, el Pedregal, los Prados y la Laguna. 

Los primeros habitantes autóctonos -se supone que Celtíberos- (Asentamientos Ibéricos en Aragón), pudieron dedicarse a la caza y al pastoreo, primero de forma trashumante y después debieron establecer su primera morada en las cuevas del cerro de las Torres que se encuentra en la entrada norte del pueblo.

El nombre de Ibdes parece ser de origen celtíbero y podría significar "paso de peña" o mas bien según otros filólogos "paso de río" dado que antes se llamó Idues.

ROMANOS

Con la llegada de la dominación romana en toda la península ibérica, Aragón fue espectador de las guerras entre Cartagineses y Romanos, resultando vencedores estos últimos y consolidando sus vías de comunicación y destacamentos. Cabe destacar que una de las vías romanas reconocidas, la que iba desde Caesar-Augusta (Zaragoza) a Emerita-Augusta (Mérida) podría haber pasado por "la calzada".  (Vías de comunicación Romanas)

 En nuestro pueblo queda constancia de la presencia romana por la construcción de una fortaleza a modo de destacamento (ubicada en el lugar que hoy ocupa la iglesia), cuyo uso principal debió de ser como silo o granero para el abastecimiento de las tropas de paso.

Tras la toma de Numancia, otros celtíberos se instalan en la zona y aumenta el numero de habitantes del poblado, formando la comunidad que se compone de las cuevas, el actual cerro de las torres y el verdinal. La estructuración realizada en Hispania por César y por Augusto (División Jurídica -provinciae - conventus -) conlleva siglos de paz. Durante el imperio llega el culto del cristianismo y la comunidad edifica el primer templo cristiano, al parecer dedicado a San Sebastián y que podría haber estado situado cerca del Santo Sepulcro. 

La llegada de los bárbaros y en especial los visigodos a Aragón no tiene ninguna incidencia conocida en la historia de Ibdes, continuando sus habitantes dependiendo de la fe cristiana y el derecho romano.